Respóndeme cuando clamo

En este artículo hablaremos del Salmo 4, en el cual encontraremos una súplica del salmista David ante la presencia de Dios, donde pide a Dios responder a su clamor.

En esta súplica, David exclamaba hacia Dios, diciendo “oh Señor respóndeme cuando a Ti clamo”. ¿Podía estar David siempre en problemas? Pues no, solo que habían momentos que la aflicción llegaba a él y es por eso que le pedía fuerzas y sabiduría a Dios para poder enfrentar esos momentos.

En el primer versículo del salmo 4, veremos tal clamor que acabamos de mencionar, también veremos que David reconoce que en otros momentos de dificultad Dios lo había ayudado:

Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

Salmos 4:1

Aquí en este verso podemos ver que David siempre permanecía confiado ante Dios, solo que a veces, como humanos que somos, tendemos a desmayar y a suplicar desesperadamente por el auxilio de nuestro Dios, siempre recordando que Él anteriormente ya había llegado en nuestro auxilio.

Podemos estar seguros que David siempre mantenía su confianza plena en el Señor, que aunque podemos ver cómo él le reclamaba a Dios, pero no dejaba de exaltarlo por alguna situación por la que estuviese pasando.

Qué bueno cuando podemos exaltar al Señor, no importando las dificultades, las pruebas o las aflicciones, recordemos que debemos alabarle aunque nuestros momentos sean malos. Dios siempre estará a tu lado.